miércoles 4 de abril de 2007

Recuerdos



Que lindos recuerdos tengo de mi abuelo en la puerta de su casa, en el pueblo, frente a un paisaje de mar y montaña fundiendose en la lejanía, con el suelo lleno de pétalos de margarita y a medio deshojar de la siguiente. "¿Qué haces abuelo?"; "Estaba preguntandole a la flor si vendríais o no vendríais... vendrán.. no vendrán..?" No solo tengo imágenes melancólicas deshojando aquellas lindas flores que plantaba en la entrada de la casa, tambien lo recuerdo riendo por las cosquillas que le hacía, llorando contándome historias pasadas o riñéndome por estresar a las gallinas (debeis saber que luego no ponen si corremos detrás de ellas con una escoba en busca de una lucha encarnizada). Recuerdo estar sentado en su cama observando al amanecer como se vestia su traje con un brazo solo mientras escuchaba la historia bélica que precedía a su minusvalía. Mi otro abuelo me cuidó, me crió. Recuerdo cuando se metía conmigo porque era tan inquieto que no paraba un segundo, cuando se dejaba perder a las cartas o al pulso diciendo: "Es que tengo miedo que se me escape la fuerza por otro sitio". Le recuerdo aconsejándome estudiar, que el bien era para mi. Cuando me escondia de mis travesuras. Aun me emociono cuando me acuerdo de las fiestas del rosario, cuando se me acababa el dinero y siempre tenía para darme, aquella moneda de 500 pesetas era enorme para mí (precedida por supuesto de otras monedas y el billete inicial de mil).
Fueron muy buenos conmigo, tuvieron mucha paciencia conmigo. Me dieron mucho cariño y dejaron su recuerdo muy dentro de mí. Por eso, cuando veo a un niño de la mano de su abuelo me enternece tanto; por eso cuando oigo cosas como "pero abuelo esta chocho y es muy pesado" o cosas asi, me da tanta rabia. Se que he tenido suerte, no solo por conocer a dos enormes personas, sino por poder valorar lo que significaron para mi.


PD: Cuando sea abuelo tambien me dejaré perder al pulso.