
Lucía, luz de mi vida;
mi suave contento y mi dulce alegría;
anhelo tus besos cada noche y cada dia;
mas siempre despierto a tu lado;
aunque mi cama esté vacía.
Lucía, luz de mi vida;
ven a mi cuerpo, siente mi herida;
que mi corazón llora de pena;
y si de pena muero mi llanto diría:
"tanto esperé y tanto esperaría
que ni el tiempo hasta su fin
podría hacerme compañía;
mi esperanza derramé
en mil lágrimas cada dia;
y tanto te amé y tanto te amaría
que mi muerte no es parada del amor que te tenia;
y si verte no pudiese por mi muerte cambiaría;
pues morir sin verte no es muerte sino alma vacía
y tanto te lloré y tanto lloraría
que por ríos navegó la tristeza de mis dias;
y en la mar de mi desdicha
murió ahogada la fe que me dejaste
y tanto soñé y tanto soñaría
que al soñar viví mi propia fantasía
pues por cada sueño que soñé
fui soñando mi alegría".
Lucía, luz de mis dias;
brillaste en mí con tal energía
que la llama de tu fuego por ser, sería
la pasion de mi mundo y la chispa de la vida.
Lucía, luz de mis dias;
gracias por darme todo aquello que pedía
pues si por darme fuese, por dar,
me darías todo aquello que pidiese
todo aquello que querría.